Es un terreno para un proyecto con alma, que merece ser contado y la oportunidad de transformar su contexto; un proyecto de propiedad colaborativa como vehículo de impacto positivo, sostenibilidad y creación de comunidad. Es una oportunidad de desarrollo turístico, por ejemplo de una eco-aldea sostenible, con un modelo comunitario, impacto ambiental positivo y potencial de valorización a largo plazo. Este activo es especial por su ubicación en la zona del Parque Tayrona, en proximidad a las comunidades indígenas Kogui, y por su enfoque de desarrollo respetuoso del territorio y de su cosmovisión ancestral. El proyecto / concepto responde a la necesidad de modelos de vida y desarrollo que equilibren el bienestar humano con la preservación cultural y ambiental, en contraposición a las dinámicas de explotación y turismo masivo. La eco-aldea está concebida como un espacio de integración consciente entre diseño sostenible, naturaleza y comunidad, incorporando principios de bajo impacto ambiental, autosuficiencia y aprendizaje continuo. Su vínculo con la comunidad local se basa en el respeto, el diálogo y la colaboración. promoviendo la economía local, la conservación del medio ambiente y una relación armoniosa con la Sierra Nevada de Santa Marta.